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domingo, 25 de noviembre de 2012

La señora en el burdel

Una de las cosas que siempre me ha maravillado de mi condición de prostituta es la actitud de las demas mujeres hacia ti cuando lo descubren. Las hay despreciativas, como si ellas no vendieran nada en esta vida y jamás pudieran estar en esta situación, las hay solidarias y conscientes de que toda mujer puede terminar siendo puta, las hay envidiosas de tu libertad y sobre todo las hay muy, muy curiosas. A la mayoria de las mujeres les encantaria saber que es eso de estar follando con extraños si no fuera por miedo social, sanitario, al que dirán... y creo yo que por otros miedos aun mas profundos.
Este era el caso de Marisa Perez. Ella siempre me trataba bien cuando nos tomabamos un cafe juntas y si es cierto que manifestaba curisidad siempre dejaba claro que ella ni por asomo haria algo asi pues le resultaría asqueroso. No dejaba de ser que me trataba con cierta condescendencia o superioridad, la verdad. Ella no deja de ser una señora de buen ver muy estupenda. Mujer de mediana edad, tipo bien mantenido despues de sus dos hijos, rubia de bote, bien vestida con armario de fondo infinito y de marcas y bien presentada, culta y con un trabajo cómodo. Y por supuesto, señora de su marido, hombre importante y bien colocado en un gobierno de estos que tenemos por aqui.
Una tarde coincidimos en el cafecito y se ve que no era su dia. Se la veía quemada y mas abierta o menos subida que otras veces. Terminamos hablando de la decepción de los hombres en la vida de pareja y por primera vez se soltó y me dejó clara su curiosidad por ver un burdel y conocer ese ambiente. Le comente que yo filmaba una peli porno al dia siguiente en un burdel de alto standing y que si quería se viniera a ver la filmación y asi curioseaba las habitaciones, la mazmorra y el ambientito, que yo le presentaba a las compañeras, etc. Dijo que no creia que pudiera, que gracias, que que corte.... no crei que viniera.
Pero el caso es que al dia siguiente alli estaba toda estupenda con sus labios pintados de rojo y su blusita escotada dispuesta a acompañarme y ver como un par de chicos me follaban y se corrian en mis morros, también pintados de rojo y en mi escote, también enfardado en mi blusita. Llegamos y se sintio cortada por el gentio, una peli porno tiene un monton de gente detras de la camara, le presente a las putas del meuble, a los chicos de la peli, al director, se paseo por las habitaciones y se puso colorada como una grana y con los ojitos brillantes. Yo pense que se iria prontito pero no, se quedó a ver el proceso completito.
Y... nos fallo la fluffer. Una fluffer es la chica que pone la polla dura al actor porno cuando hay que cortar o manetenerle en forma un tiempo por cambio de escena, luces, etc, o cuando hay que hacer que dos hombres se corran seguidito seguidito sobre la cara de la nena, como en este caso. Mi fluffer iba a ser una chica del burdel pero en el momento indicado resultó que estaba haciendo un servicio y no habia repuesto. Alli estaba yo, pintadisima, con mis areneses de putón, mamandola salvajemente a un chico monisimo y esperando mis dos corriditas faciales cuando miro al fondo de la habitación a ver que tal iba mi segundo follador... y veo a Marisa comiendole la polla con un mimo total.

Casi se me cae la escena del susto. En la peli se me ve una sonrisa super divertida justo antes de que me crucen la cara entera con un latigazo de semen y es que acababa de recibir el saludo de Marisa con todos los morros corridos que me mandaba a mi segundo follador para completar la faena. Su sonrisa fue una mezcla deliciosa de turbación, satisfacción, rendición, desafío y solidaridad entre mujeres. No sabria describirlo mejor, pero me lleno de satisfacción verla como una mas de nosotras y contenta. Aquello era una liberacion claramente. Apenas pude ver mas porque mi segundo chico me colocó un mocazo de semen en los ojos y a partir de ahi sólo pude oir a Marisa riendose entusiasmada por lo bien que me habian dejado con el resto del equipo.
Me limpié, recibi mis felicitaciones saludé a los chicos y chicas del film y la abordé en el baño mientras nos repasabamos el maquillaje.
Se lo habia pasado bomba. se sentia libre, salvaje, sucia y... quería mas¡ La cogi de la mano, la lleve a mi habitación, la desnudé, le puse un liguero y un sujetador de media copa que dejaba sus pezones expuestos  sobre un precioso raso rosa y para calmarle los temblores la sente a maquillarla en plan festivo. Lo hicimos como un juego mientras buscaba de pintarla como una rufiana, como ella nunca se habia atrevido a ponerse y nunca se habia visto. Le pinte los ojos con un maquillaje brillante de color gris y le di pinceladas en color plata y rosa. Perfile sus ojazos con una raya de negro burdelaria y cargue los parapados con un rimmel con brillos de fiesta. Luego le perfile sus labios rojos con un lapiz oscurito para hacer contraste y una vez puesta en plan furcia la puse frente al espejo para que se viera. Se quedo impactada. Nunca se habia visto asi desde luego. Probo poses, se rió... y llegó el momento de la verdad. Hasta ese momento habia sido un juego. Le mire a través del espejo y le dije "nena, si sales asi por esa puerta te haces puta, ya lo sabes"  Marisa se miro con intensidad, tembló, apretó los puños... y salió.
Avisamos a varios clientes habituales del burdel de que habia una puta para estrenar y en 40 minutitos mi nena que fumaba nerviosa esperando entre las demás chicas me hizo su primer paseillo de la mano de un hombre al que ella nunca habría hecho caso. Al andar hacia la habitación movía el culo con ganas. Marisita salió colorada treinta minutos después y ya puta como todas nosotras. Aquel día se hizo cuatro paseillos y cuando volvíamos a casa, ya muy recompuesta me dió las gracias por una experiencia inolvidable. Su expresión habia cambiado y he de decir que cambió para siempre. Ahora es una mujer mucho mas vital y mas risueña, capaz de reirse de todo. Marisa nos ha visitado para hacer un dia de trabajo tres o cuatro veces desde entonces y está ganando fama como puta de calidad entre nuestros chicos.